Nuevamente Alemania está en el punto de mira de una preocupante y mediatizada toxiinfección alimentaria . Independientemente del origen de este nuevo brote, y a falta de informaciones más claras y veraces, se podría cuestionar el rigor de la investigación epidemiológica llevada a cabo cuando llega a presentar tal número de casos (se asegura que más de mil) y algunos de ellos letales (doce hasta el día de hoy). La vigilancia epidemiológica está para eso, para detectar y parar a tiempo las epidemias tras un estudio rápido de los primeros casos (e identificación del germen), del mecanismo de transmisión (ingestión alimentaria pero también posibilidad de contagio persona a persona) y de las posibles fuentes de infección (portadores asintomáticos y enfermos manipuladores de alimentos y posibles alimentos implicados). Si esto no se hace pronto y eficaz por parte de los servicios de epidemiología local donde comienza el brote, este se propaga de tal forma que la investigación se complica día ...